Los informes públicos españoles de desactivación aportan a esta entrada su evidencia de identificación exacta más sólida: la munición se nombra en incidentes nacionales EOD de la Guardia Civil, no en un registro directo de uso en combate.
Recuperación residencialEl caso de Gáldar implicó una granada de mortero ECIA de 81 mm guardada en una habitación anexa a una vivienda y destruida tras comprobaciones de seguridad.
Recuperación subacuáticaEl caso del embalse de Contreras situó una granada de mortero ECIA de 81 mm con todos sus componentes en un entorno sumergido tratado por especialistas subacuáticos y TEDAX-NRBQ de la Guardia Civil.
Carga explosivaEl caso de Sierra Cebollera identificó una granada de mortero ECIA de 81 mm enterrada cuya carga explosiva seguía intacta antes de la destrucción controlada.