Esperanza y Cia (ECIA) surgio de la tradicion armera vasca en torno a Eibar, Gernika y Markina-Xemein. El registro patrimonial de Bizkaia atribuye a Juan Esperanza Salvador la promocion de la fabrica, senala que antes habia trabajado con Pedro Unceta en Esperanza y Unceta, y dice que ECIA adquirio tecnologia de pistolas de Alkartasuna antes de especializarse en la pistola automatica de doble accion ECIA y en una ametralladora bajo la misma marca.
La importancia a largo plazo de la compania procedio de los morteros. Fuentes de patrimonio industrial vasco describen a ECIA como especialista en la fabricacion y venta de morteros en la decada de 1940, mientras que El Pais describio su actividad de 1978 como centrada en morteros de infanteria de hasta 120 mm y su municion. Ese enfasis se conecta directamente con los registros catalogados del mortero ECIA L-65 y de la granada de mortero ECIA de 81 mm.
ECIA siguio activa en el desarrollo de morteros al final de la Guerra Fria. En 1989, El Pais informo que la compania promovia un proyecto europeo de mortero con municion antiblindaje y que su accionariado incluia un 40 por ciento de ERT y un 60 por ciento de companias vascas del sector de defensa. Para 1991, la caida de las ventas exteriores y la reduccion de los pedidos de defensa espanoles habian producido una suspension de pagos; las instalaciones de Markina-Xemein cerraron en 1994.
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Esperanza y Cia esta desaparecida, por lo que el sitio actual de ECIA-Xemein se usa solo como referencia de continuidad para la sucesora formada por antiguos trabajadores. La imagen incluida muestra un mortero ECIA con derechos claros en lugar de instalaciones supervivientes de la compania.